Se entiende mejor la Guerra de Castas como la culminación de siglos de una relación inestable y contencioso entre los mayas y los españoles (después, los mexicanos) quienes querían controlarlos. A lo largo de este período, los mayas hicieron todo lo posible para conservar sus tierras ancestrales, su cultura y sus formas de vida mientras que el mundo alrededor seguía cambiando.


Las plantaciones de azúcar y henequén que se desarrollaron en Yucatán al inicio del siglo XIX presionaban a los mayas a renunciar sus terrenos y su vida milpera a favor de la vida de los peones endeudados en estas grandes tierras. En cuanto las plantaciones se apropiaron de los terrenos mayas y así a su modo de vivir, los indígenas también se enfrentaron a un creciente pago de impuestos al gobierno y a la Iglesia, que cobraba para la subsistencia de los sacerdotes y la realización de rituales.


Al mismo tiempo, la inestabilidad política crónica de la región necesitaba que los soldados mayas se involucraran en los conflictos políticos regionales y nacionales. Las experiencias ganadas por los mayas en estos conflictos pronto se empezaron a utilizar en su propia causa.

SALA 3

CAUSAS DE LA GUERRA: condiciones sociales y catalizadores